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Cacao Maravillao


Llevo un tiempo dándole vueltas a la idea de volver a dejar mi ciudad. Como ya he contado anteriormente, a pesar de llevar algunos años de vuelta, las cosas no son tan positivas como esperaba. Ni soy capaz de adaptarme a mi vida aquí, ni consigo realizar cambios que me hagan el camino más fácil. Así que estoy contemplando la posibilidad de poner tierra por medio. Otra vez. Y 10 años mayor. Y 10 veces más asustada. Qué digo asustada... me da pavor. Pero creo que tengo que buscar una solución drástica de una vez por todas.
La idea de mudarme a Londres lleva revoloteando en mi cabeza durante varios días. Es mi ciudad favorita (de todas las que he visitado). Es cosmopolita, tiene de todo y resulta imposible aburrirse. Pero en realmente, aunque tengo una ligera idea, no sé lo que es vivir allí, porque siempre que he ido ha sido para pasar unos días o unas semanas de vacaciones. Y tengo la imagen de la gente con caras muy serias, apagadas, en el metro, en los autobuses, yendo o viniendo de trabajar. Y no quiero convertirme en uno de ellos. No quisiera dejar Guatemala para meterme en Guatepeor.
Hay otros sitios que también barajo, aunque no los tengo tan definidos.
Mi cabeza es una baticao llena de y sis. ¿Y si continúo sin encontrar mi lugar allá donde vaya? ¿Y si soy demasiado mayor para estos cambios? ¿Y si las cosas me parecen mejores desde aquí y después no lo son? ¿Y si vuelvo a pasar dificultades económicas como la otra vez? ¿Y si vuelvo a ser "la chica extranjera" que coleccionaba muchos conocidos y pocas amistades? ¿Y si fracaso y tengo que volver a casa... otra vez?
La frase "como en España no se vive en ningún sitio" suena en mi cabeza constantemente. Y es cierta al 50%, porque también sé lo que es malvivir dentro de España. Pero la frasecita pesa. Y mucho.

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2 mensajitos al respecto:

Paperboat dijo...

My darling, los y sis significan que estas viva, que nada te resulta indiferente y que, como es natural en todo ser humano, se te plantean dudas sobre lo qué hacer y cómo. En multitud de ocasiones resulta harto complicado tomar decisiones. Porque siempre queda el resquicio que asoma que intenta avisarte de que puedes equivocarte. Pero sea como sea, si resuelves que es lo que tu corazón te pide, si lo escuchas y te das cuenta de que eso es lo que quieres, lo que necesitas de veras, no dudes en intentarlo. Si sale mal, siempre puedes volver a levantarte. Y ser un barco de papel a la deriva tiene su encanto, te lo digo yo.

Un besazo.

Pampanitos Verdes dijo...

Muchas gracias,paper :-)