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¿Cómo pude...?

Como ya he contado en alguna ocasión, curiosamente casi todos los chicos que han pasado por mi vida cual caballo de Atila, comparten la inicial J.
JC fue uno de los más recientes, y también uno de los que más conflictos emocionales me ha creado, posiblemente por mi situación en aquel entonces (saliendo de una relación), por conocerle desde hace mil años, compartir amistades y verme obligada a coincidir con él con relativa frecuencia.
A día de hoy puedo decir que por lo que a mí respecta, "más vale lo bueno por conocer que lo malo conocido". O sea, que le aproveche a otra incauta, que yo ya tuve suficiente en su día, muchas gracias.
El sábado, la última vez que hemos coincidido, le observaba (de estranjis, por supuesto) y pensaba en cómo porras pude fijarme en alguien que - a excepción de un sentido del humor bastante agudo - tiene casi todo lo que no me gusta en un chico. Soy de las que piensan que el físico no importa demasiado, y lo he demostrado con él, que no es un Adonis precisamente. Pero además le adornan virtudes como: arrogancia, egoísmo, chulería... también es un hipócrita, tiene una risa estridente que pone los pelos de punta, es muy interesado, no suele caer bien a otros chicos, y si le provocan no tiene inconveniente en usar los puños. Ah, y tampoco me gusta su estilo vistiendo. (Me leo y sueno como una auténtica bruja, pero cada uno cuenta la fiesta según le fue en ella, y para mí el chaval es una joyita).
Y sin embargo, en su día, caí como una mosca en una tela de araña. De culo y sin frenos. Me daba una de cal y otra de arena. "Realmente no quiero nada serio contigo... pero ojalá todo fuese diferente", me decía. Y yo, ciega como Stevie Wonder: "Como tú digas".
Conseguí terminar la relación física con relativa rapidez, pero emocionalmente me costó mucho tiempo y esfuerzo desengancharme.
No lo entiendo. ¿Puede una sola cosa buena que vemos en alguien, eclipsar todo lo demás que no nos gusta? Por lo visto sí.

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5 mensajitos al respecto:

aiyana dijo...

No se quiza, en ese momento necesitabas querer a alguien.

Pampanitos Verdes dijo...

Hola aiyana :-)
Puede que tengas razón. Supongo que en esos momentos bajos, el hecho de que de vez en cuando me dejase con ese hilo de esperanza ("si las cosas fuesen diferentes") era lo que me mantenía enganchada. Porque ahora, con la cabeza fría, sé que si las cosas hubieran sido diferentes, no habríamos durado mucho juntos.
Estoy encantada de la vida de haberme desenganchado de todo aquello, que no era bueno para mí.

Orleans dijo...

A tu última pregunta,decirte que sí,efectivamente.Creo que lo que realmente te atraia(pero que no necesariamente te gustaba),era la personalidad tan marcada que poseía.Bravo por desvincularte.

la eterna buscadora dijo...

A vecs no nos damos cuenta de todas esas cosas hasta que la relación se acaba. Posiblemente no le vieras ni egoista, ni chulo, ni arrogante. Nos cegamos, porque el amor es lo que tiene...
Un beso muy feliz ;-)

Irene Jansen dijo...

Hola Pampanitos, te devuelvo la visita ;). En mi caso... hay pocas relaciones, y cada una con sus iniciales distintas...

Pero el caso que cuentas me suena. Estuve bastante colgada de un tío, y no sé si siempre fue una joyita como tú bien dices, o es que se volvió así con los años. Pero ahora miro atrás y pienso: "¿Cómo pude?". En fin, que va a ser que el amor no es ciego, no. A veces te planteas si no es un poquillo... corto de entendederas.