RSS

Reflexiones de madrugada

Esta ha sido una noche de recriminaciones desde varios frentes. Ya me lo venía temiendo, pero hoy se confirma que algunas personas están muy hartas de cómo repercuten en sus vidas mi situación y mis decisiones. Tienen parte de razón, pero - por circunstancias que no consigo dominar - las cosas van a seguir así durante un tiempo indefinido, a pesar de que daría lo que fuese por poder cambiarlas.
El hecho de que esas personas lleven parte de razón, ha supuesto un derechazo a mi ya de por sí vulnerable autoestima. Hoy me siento más poca cosa que nunca. Incapaz de sacar mi propia vida adelante, encima amargo las ajenas. No logro definir y dar rumbo a mi extraña relación sentimental a distancia; soy dependiente de otros e improductiva para sociedad. Estoy mentalmente bloqueada.

A veces, en momentos como éste, una siente y sabe que no va a ser capaz de dar más de sí misma. Que esto es lo que hay, y evidentemente es insuficiente para todos, incluida yo. Me veo como una niña tonta y egoísta, que no sabe cómo crecer. Reconozco mis errores y defectos, pero no logro corregirlos. Durante un tiempo vivo bajo un estricto autocontrol vigilando lo que hago y lo que digo, pero bajo la guardia un momento y rápidamente, los errores surgen de nuevo, haciendo daño a los demás y a mí misma por ello.

Durante un rato he estado imaginando, como tantas otras veces, cómo cambiarían las cosas si yo no estuviese aquí. Supongo que mi familia, mis amigos, llorarían mi ausencia durante un tiempo, pero teniendo en cuenta que realmente soy una carga, que no he logrado nada particularmente interesante en la vida, que no tengo nada que aportar a nadie, y que (a pesar de lo que digan las canciones de amor) las personas no somos imprescindibles, creo que con el tiempo mi existencia pasaría a ser el recuerdo de alguien que vivió sin pena ni gloria, y que tomó más de lo que supo - o pudo - dar. Mi ausencia podría suponer un alivio para mí al dejar de sufrir, y para quienes se liberan de una carga que no les corresponde llevar. ¿No supondría ello un acto de generosidad por mi parte?
Durante unos minutos, como tantas veces, estoy dispuesta a hacerlo. Sin embargo, soy una cobarde y me pueden la incertidumbre de pensar en lo que puede haber más allá, y una esperanza pequeñita de que quizás un día todo cambie a mejor si me quedo aquí y me doy una enésima oportunidad.
Y mañana, seguramente, como tantas otras veces, recordaré y repasaré estas reflexiones que traigo conmigo misma de cuando en cuando, y pensaré: "¡Qué cosas se me ocurren...!"

  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • RSS

10 mensajitos al respecto:

Flor dijo...

Eso, eso, qué cosas se te ocurren!!!

Te cuento algo por si te sirve (y te piso disculpas anticipadas por tanto rollo)

Tengo un amigo que diría exactamente lo mismo que tú y a quien también invaden este tipo de pensamientos muy a menudo.
Te puedo asegurar que, aunque él lo sienta así, no es una carga para nadie y es absolutamente adorable. Yo no sé por qué se le ocurren esas cosas. Siempre con la autoestima por el suelo.
Yo estoy super contenta de que sea mi amigo; es entretenido, inteligente, buenísima persona, aporta un montón...La pena es que él no se lo cree y no deja de autoproclamarse como friki. No sé, yo lo quiero con locura.

Seguramente hay gente de tu entorno que siento algo parecido por ti, aunque no te lo creas.

Un besito

Venus dijo...

Querida Pampanitos...

No te conozco ni me conoces... nos divide el Océano Atlántico, sin embargo... percibo como te sientes, alguna vez he estado ahí...

Tengo 40 años y hace cinco que me divorcié en contra de toda mi familia, perdí gran parte de lo que tenía, no sólo material, económico, también mental y físicamente. Pesaba 75 kilos y llegué a pesar 41. Casí pierdo a mis hijos también... Sentía que no tenía lugar en este mundo, pero algo me mantuvo y aquí sigo.

Las cosas han cambiado, porque decidí el cambio, sin importarme que pasara a mi alrededor, lo único importante es lo que tú decidas hacer en tu vida, porque eso es para ti. Vivas o mueras el resto del mundo seguira haciendo lo que decidan.

No te has preguntado ¿por qué te piden cambiar y ellos no lo hacen para tu beneficio? Siempre es mejor restar que sumar, te encuentras en un momento donde requieres de todo el apoyo y el amor; no de recriminaciones, reproches y juicios, que si bien tienen derecho a expresar no deberían usarlos para hacerte sentir culpable. Cada quien es lo que decide ser. NADIE es responsable de las consecuencias de NADIE excepto de las propias.

Cuando una toca fondo, es momento de regresar atras, buscar entre nuestras cenizas y rescatar sólo aquello que nos puede ayudar a reconstruir nuestra vida.

Hace unos días mi marido y yo encontramos en la red una frase que desafortunadamente no recuerdo el autor pero dice así:
"LA EXPERIENCIA NO ES OTRA COSA QUE LA SUMA Y RESULTADO DE UNA LARGA LISTA DE ERRORES".

Claro, cuando tienes la madurez de aceptar que has cometido un error, te encuentras en la posibilidad de comenzar a enmendarlo y de aprender.

Estás tocando fondo, pero te encuentras entre la espada de hacer lo que creen que es bueno y darle gusto a los que te rodean, y la pared de tu vida misma, no teniendo un plan claro y la duda de qué será de ti.

Te recomiendo un libro, sé que te ayudará...

Manual de la Perfecta Cabrona.
De Elizabeth Hilts.

Esta lo puedes aplicar en cualquier caso: hombres, familia, amigos, compañeros de trabajo. Como Hilts dice: es como la ropa negra, siempre va bien!!!!

Recibe un abrazo desde México!!!

Pampanitos Verdes dijo...

Muchas gracias a las dos, FLOR y VENUS, por vuestros comentarios y vuestros consejos (VENUS, mañana echaré un vistazo en las librerías; un libro no va a solucionar mis problemas, pero no me vendrá mal leer algo alentador).
Lo habitual es que la gente huya (huyamos) o - como poco - reste (restemos) importancia a las cuestiones que algun@s nos planteamos en momentos de "máximos mínimos", porque bastante tiene cada cual con aguantar sus propias cargas. Por eso agradezco que os hayáis tomado la molestia de responder con tanta amabilidad.
Saludos a las dos.

Orleans dijo...

No,no y no!Sé que a todos se nos ha pasado por la cabeza qué sería de los demás en mi ausencia.Resultado?Idem!Te vas a tomar las molestia de desaparecer para que los demás no tengan losas?Que se busquen la vida intentando contrarrestar aquello que les molesta o no les gusta de ti...pero tu en tus trece y ahí quietecta...a que tu intentas hallar soluciones?pues que ellos tambien lo hagan...que imagino que son mayorcitos.
Un beso y pa´lante.

miyo dijo...

Si tienes inquietud en que la vida aún te guarda alguna sorpresa, persíguela... Merece la pena.

La opción del suicidio es individual, casi algo que pertenece al ser humano, pero... ¿no es el último recurso?

Sería una pena no darnos más oportunidades si el fin último es disfrutar de esta vida. ¿Llevas 9 oportunidades? Me parecen pocas; pocas sabiendo que tú eres capaz de mejorar la situación que tienes actualmente; pocas porque aún necesitarás más oportunidades para levantarte después de volver a caer. Porque te remontarás y volverás a caer, pero cada vez, estarás más tiempo arriba; más tiempo bien...

Sólo tienes que encontrar el camino entre la broza, pero existe, no lo dudes...

Lola dijo...

Cuando has tocado fondo, lo que queda por hacer es coger impulso y comenzar a subir.
Muchas veces tenemos bajones bajoncísimos y estamos hechas mierda,... y por suerte no tenemos el valor de hacernos desaparecer. Siempre hay una lucecita que nos hace permanecer... y por suerte, mañana será otro día.
Coge fuerzas y dedícate a lo que más te guste.
Aunque te cueste salir de casa, hazlo y busca cosas que te motiven a seguir adelante.
La vida es jodidamente dura algunas veces, pero está llena de pequeñísimos momentos bonitos.
Un abrazo.

Sísifo dijo...

¿De dónde sale toda esa negatividad? Hay algo muy oscuro ahí que hay que sacudir como si fuera una alfombra.
Tienes millones de sueños, ideas de cómo te gustaría que fuera el mundo, que tiran de tí hacia arriba, te llevan a volar, te hacen ligera. Pero el cielo es de plomo y pesa sobre tus hombros.
¿Tú sabes lo blando que es el plomo, lo fácil que es doblarlo, lo poco que resiste al calor antes de fundirse?
Pues eso, ya te he dicho todo lo que sé.
A lo mejor te sirve pensar que no eres la primera persona que se ha sentido así, ni la primera que ha conseguido dejar de sentirse así.

Kalikrates dijo...

Acabo de leer esta entrada y no tengo palabras. Lo que cuentas me parece tremendo. Lo único que puedo añadir a lo que ya te han dicho es que a veces los allegados nos decimos "bárbaras, terribles, amorosas crueldades", de las que nos arrepentimos en cuanto se nos pasa el calentón, aunque ya hayamos dejado hecho el daño. Si crees que te puedo ayudar en algo, no dudes un segundo en pedirlo.

Pampanitos Verdes dijo...

Gracias, de nuevo, por haber ido dejando vuestros mensajes.
Un abrazo a tod@s.

isis dijo...

Quizá llego demasiado tarde a comentar este texto, pero es que acabo de leerlo, y me gustaría aportar mi humilde granito de arena para ayudarte.
Sólo decirte que dentro de las dos opciones planteadas: desaparecer o no, la segunda significa la esperanza, la incertidumbre positiva, las ilusiones, el futuro, las posibilidades de que todo vaya mejor o peor, pero que al fin y al cabo vaya...Y la primera significa la nada, rendirse, el final de todo lo anterior.
No creo que merezca la pena perderse todo eso, perderse la vida, que todo lo que tiene de dura lo tiene de bonita.

Además, te planteo una cosa: si tanta gente ha respondido tan rápidamente a este post para apoyarte, ¿qué no harían todas las personas de tu entorno, que te conocen y te quieren? harían lo que fuera por ti, estoy segura.

Termino mi charleta diciéndote una frase que, sin saber si será verdad o no, a mi siempre me tranquiliza cuando me la dicen: TODO IRÁ BIEN.
Un abrazo