RSS

????

- ... Así que quiero asegurarme de que se cumplan todos, pero absolutamente todos los requisitos para que no nos obliguen a tener al perro en cuarentena SEIS meses antes de dejarlo entrar en el Reino Unido. No estoy dispuesta a permitir que pase medio año encerrado en una jaula.
- ¿Por qué no?
Preguntas como esa hacen que me entren serias dudas de que realmente me apoyas y me comprendes.

  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • RSS

Jaqueca

El malestar físico que estoy sufriendo a causa de mi actual situación, va en aumento. Desde ayer sufro un tenue pero permanente dolor de cabeza que acompaña al revuelto de estómago de todos los días laborables.
Debe ser por tanto pensar. Le doy vueltas no ya sólo al hecho de decidir qué debo hacer; ahora también me pregunto si estoy siendo demasiado dura conmigo misma o simple y llanamente una egoísta que desea que las cosas salgan a su gusto. La cuestión es que recuerdo muy pocas cosas que hayan salido a mi gusto en los casi 35 años que llevo pululando en esta vida.
Me encuentro desbordada por pensamientos contradictorios: "cada uno debe intentar buscar su propia felicidad" versus "cada uno debe saber afrontar la adversidad, pues en esta vida las cosas no siempre salen como uno quiere" versus "hay gente con problemas muchísimo más graves que los tuyos; deberías dar gracias por lo que tienes".
Veamos: la adversidad impide (o al menos dificulta) la felicidad; entonces, si no soy feliz, ¿debo resignarme - porque hay problemas peores en la vida - e intentar sobrellevar la adversidad?
Ignoro si la respuesta está delante de mí y soy incapaz de verla. Llevo varias semanas sumida en un grado de confusión que me impide razonar con claridad, y es posible que tome una decisión que me cueste caro. Recibir respuestas del tipo: "la decisión es únicamente tuya", es tan cierta como aterradora.
No sé a quién acudir. Percibo que los demás están ocupados con sus propios problemas, y me parece algo natural. Tampoco yo estoy centrada en estos momentos como para ser de utilidad a nadie. ¿Estoy siendo egoísta al desear que alguien arroje una luz para ayudarme a salir del atolladero? No quiero ser una egoísta, pero no distingo si lo estoy siendo o si me estoy exigiendo demasiado a mí misma por pensar así.

  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • RSS

Lección 2 (o de cómo el cinismo puede malograr una carrera)

Me sorprende (¿o no tanto?) averiguar que en 1999 se editó un CD destinado a recaudar fondos para la beneficencia en una pequeña comunidad, que incluía una canción, "Cry me a river", versionada por la ahora famosa Susan Boyle. Ya que la canción ha salido a la luz, no faltará quien se apunte el tanto de haber descubierto el talento de Susan hace años. Me pregunto cuál será la excusa que justifique no haber alentado y facilitado el camino para que Susan tuviera la carrera musical que tanto ha deseado - y merecido.


  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • RSS

Lección

Susan Boyle, 47 años, escocesa, trabajadora social en paro. Aficionada al karaoke, cuenta que su sueño es cantar frente a una gran audiencia.
Dice que nunca la han besado.
Hace unos días, cuando caminó por el escenario del programa Britain's got talent, con el ánimo de cumplir su ilusión, la gran mayoría del público asistente - incluido el jurado - y de los telespectadores, no apostaba un penique por esta mujer de aspecto poco agraciado y ademanes que (para muchos) rozan la vulgaridad.
Entonces llegó el momento de la gran lección para todos:


Mirad el vídeo AQUÍ

  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • RSS

Cadenas y alas

Hoy he hablado con la chica de Recursos Humanos. Mi intención era la de pedir una reducción de la jornada laboral, para aliviar un poco el suplicio que para mí supone este trabajo. Me han denegado la reducción, pero también me han informado de que, si llegado el momento (fin del mes que viene) no deseo continuar en la empresa, puedo reincorporarme al paro.
Ahora que tengo esa opción, me invade una inoportuna sensación. Es el maldito sentido de la responsabilidad que desde pequeñita ha dominado mis actos.
Quiero dejar el trabajo, a pesar de todo y a pesar de todos. Y quiero hacerlo sin sentirme culpable por ello, sin remordimientos y con todo el derecho del mundo a rechistar y a protestar si, dentro de muchos meses, continúo si encontrar trabajo, porque tengo derecho a tomar decisiones equivocadas, sin tener que oír los consabidos "te lo dije".
Si abandono este trabajo, no quiero obsesionarme con que todo lo negativo que me ocurra a partir de entonces - relacionado o no con mi vida laboral - sea consecuencia de una especie de castigo divino por haber renunciado a lo que tenía.
Quiero actuar con verdadera libertad, y ese puñetero sentido de la responsabilidad pesa como una losa sobre mí.
Tengo un mes de plazo para considerar y tomar una decisión.

  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • RSS

Mi querido lastre

Muchas veces he imaginado cómo sería mi vida sin mi perro.
Decidí adoptarlo en un momento en el que necesitaba compañía, sin pararme a pensar en las consecuencias y la enorme responsabilidad que estaba cargando sobre mis hombros.
Entró en mi vida hace casi 7 años, y en momentos como este me arrepiento de haberlo hecho, porque ha supuesto un impedimento en muchos sentidos.
Se que hay quienes han puesto su felicidad por encima de sus mascotas, deshaciéndose de ellas con mayor o menor pesar, de acuerdo con las circunstancias, pero desde un principio yo me tomé la adopción de mi perro con la misma seriedad que si hubiera sido la de un niño, en parte por mi debilidad natural hacia los animales, y también porque siento que debo apechugar con la decisión que tomé.
Tener un perro me ha impedido salir, viajar, incluso mudarme a otros lugares cuando me lo pedían el cuerpo y la mente.
A veces me lamento por las oportunidades perdidas, pero cuando no estoy con él, me preocupo constantemente preguntándome cómo estará. De vez en cuando cargo a mis padres con la responsabilidad de cuidar de él unos días mientras yo hago algún viaje corto (o no tan corto), pero el sólo hecho de pedir el favor, supone para mí un mal trago. Ellos adoran al perrito como si fuese un nieto, pero al fin y al cabo es un compromiso que no eligieron, sino que yo impongo de manera involuntaria. Por mi culpa, han pasado malos ratos a causa del perro - un sufrimiento innecesario.
Ojalá alguien me hubiese parado los pies antes de decidirme a dar este paso, pero lo hice casi a escondidas de la familia (en aquel momento vivía en otra provincia). Sin embargo, con el paso del tiempo la idea de deshacerme del animal se convirtió en algo prácticamente impensable.
Nunca ha faltado quien me aconseje regalarlo a alguien que lo vaya a cuidar y a querer, pero - como decía al principio - para mí es como pedirle a una madre que regale a su hijo. Para mi perro soy su "madre", y no importan los años que pasara lejos de mí, que siempre sufriríamos uno la falta del otro.
"Es sólo un perro", me dice la gente; "no sacrifiques tu vida, tu felicidad, por un perro". Pero yo no puedo deshacerme de él. Además ¿quién me garantiza que sacándolo de mi vida, yo encontraría la felicidad haciendo todo lo que ahora no puedo?
No estoy resentida con él; el pobre no tiene la culpa de nada. Estoy enfadada conmigo misma por haber actuado sin pensar bien lo que hacía, sin valorar los pros y los contras.
Voy a darle un buen achuchón, para que se me pase el berrinche.

  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • RSS

Más esperanzas

Lo he comentado en otras ocasiones. Tengo por costumbre utilizar este espacio para desahogarme cuando algo me preocupa o me molesta, pero esto no quiere decir que después, en mi vida "en 3D" tenga motivos para sonreír y reír genuinamente en mi día a día.
Y sí; actualmente me siento encadenada, "castigada" a pasar 8 horas diarias con apenas un breve respiro, realizando un trabajo que detesto. Pero también cada día - o, en mi caso cada noche - salgo de ese lugar con la esperanza de que quizás al día siguiente surja una oferta mejor que me saque de allí.
Me enfado conmigo misma a diario, cuando me quedan unos minutos para comenzar la jornada, por no ser capaz de tener algo mejor en la vida después de más de 10 años de experiencia laboral. Pero también comprendo que no saco nada en limpio exigiéndome algo que a estas alturas resulta evidente que no lograré. Ni soy brillante, ni capaz de pisotear a otros para lograr mis objetivos, cualidades básicas (juntas o por separado) a menudo imprescindibles para lograr el empleo deseado.
Cuando empiezo a trabajar, busco pequeños trucos para matar las horas dentro de lo héctica que resulta la actividad. Anoto y voy tachando en mi cuaderno cada hora que pasa, y señalo con una estrellita el momento de salir de allí. Y cuando llegan las 22:00, me relajo y me apresuro a abandonar el lugar con una sonrisa de alivio y ganas renovadas de continuar buscando otro trabajo. Hasta que llegue ese momento, continuaré frustrándome 8 horas cada día, a cambio de un sueldo insuficiente, pero que mucha gente quisiera. Estoy dispuesta a seguir, a sacrificarme y no renunciar a ello de momento. Al menos hasta que mi salud mental se imponga a mis necesidades económicas.
Muchos dicen que más me vale acostumbrarme a ir de un trabajo desagradable a otro, porque "esto es lo que hay", pero esa actitud no me sirve. Quizás ahora mismo carezca del arranque suficiente para cambiar las cosas, pero no me resigno a pensar que no hay un empleo ahí, en algún lugar, ideal para mí y que me satisfaga. Es posible que mi actitud me acarree disgustos, pero siempre lo preferiré a vivir en un estado de frustración/resignación permanente. Mis ambiciones no salen de lo normal. No pretendo tener un puestazo en el que cobre mucho por trabajar poco (aunque a todos nos encantaría). Sólo pretendo estar contenta con lo que hago, para dejar de ser una mediocre.

  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • RSS